En nuestra empresa somos conscientes de que,  en los tiempos que corren no se puede derrochar ni un solo euro en combustible. A través de estos consejos vamos a intentar ayudarle a conseguir un uso más eficiente de su instalación. No obstante, si lo desea, puede ponerse en contacto con nosotros para cualquier duda o aclaración que se le presente.

Una temperatura de 20ºC resulta confortable para una vivienda: por cada grado adicional gastará aproximadamente un 7% más de energía.

Instale un cronotermostato digital de ambiente  (regula temperatura y tiempo de encendido), podrá ahorrar hasta un 25% de consumo ya que controlará de forma más eficiente el horario y temperatura de uso. Si se ausenta durante unas horas, reduzca el termostato a 17º y en caso de ausencia prolongada, desconecte totalmente la calefacción.

La sensación de confort es un combinado de temperatura y humedad relativa del aire. Manteniendo esta entre el 40 y el 50 % ahorrará en combustible y podrá prevenir el efecto de la humedad por condensación.

Ventilar su casa es necesario, pero hacerlo en exceso despilfarra energía. Abra una ventana 10 minutos al día y será suficiente. De esa manera renovará el aire, pero el calor de las paredes y los muebles se mantendrá. En poco tiempo volverá a tener la temperatura de confort.

Haga una revisón a su caldera, en ella se limpiará el hollín y se regulará el quemador, con estas simples medidas ahorrará hasta un 5% más de energía.

Las calderas antiguas consumen más que las actuales. A partir de quince años es recomendable ir contemplando la posibilidad de modernizar su calefacción, cambiar una caldera es sencillo, no requiere obras, el resto de la instalación le sirve (radiadores y tuberías). Los mejores meses para realizar su instalación o mantenimiento son de Abril a Septiembre, fuera de la tempora de uso.

Las pérdidas de calor se producen por deficiencias en el aislamiento, comprube que las puertas y ventanas cierren bien (que no hay corrientes de aire) cambiar o poner burletes ayuda en el ahorro.

Tener aire en el circuito de la calefacción puede producir ruidos y gasto excesivo de combustible. Si al tocar un radiador nota zonas más frias es que tiene aire y el remedio es purgar el radiador. Es algo sencillo, pero si no se siente capaz de hacerlo llamenos.

Se hace abriendo los tornillos de purgado de aire con una llave (ponga un caldero o una cacerola para recoger el agua) y deje salir el aire (notará un burbujeo) hasta que empiece a salir agua caliente continuamente. Cierre el tornillo de inmediato.  Si saca demasiada agua será necesario rellenar un poco el circuito.

Bajar las persianas, ayudará a evitar que el frío entre a través de los huecos de las ventanas. El ahorro energético aumenta en un 4% aproximadamente.

No cubra los radiadores y las válvulas termostáticas con ropa, cortinas o muebles y no los use como tendedero. Impiden la circulación del aire, bajando el rendimiento y aumentando el consumo, que incluso puede llegar al 20%.